La inteligencia emocional está compuesta por 12 competencias. ¿Cuáles quieres desarrollar?

Hablar de inteligencia emocional implica hablar del funcionamiento de todo nuestro cerebro. Durante siglos nuestras emociones han sido relegadas a un segundo lugar, pero gracias a los descubrimientos de la neurociencia de las últimas décadas, han pasado a ocupar un sitio privilegiado en la comprensión del comportamiento humano y en el desarrollo de competencias personales y sociales.

Cada día más, las habilidades sociales y emociones están mejor valoradas. Una parte muy importante del éxito tanto académico como profesional reside en la buena gestión emocional y el desarrollo de sus capacidades. Nos adentramos a conocer en qué consisten estas competencias y qué podemos hacer para desarrollarlas.

Una mirada desde la neurociencia

 

Ahora sabemos que la emoción interfiere con la razón y que la razón modifica a la emoción, no se pueden separar. Gracias a la plasticidad del cerebro, las conexiones entre las neuronas están continuamente modificándose, en base a nuestras experiencias, sentimientos, pensamientos, emociones… y desde el nacimiento hasta la vejez, podemos continuamente aprender y desaprender. Sabemos, por tanto, que nuestras emociones son moldeables, que nuestra inteligencia es emocional y que podemos educarla con las prácticas adecuadas.

 ¿Qué es la inteligencia emocional?

 

Los primeros psicólogos en acuñar el término fueron John Mayer y Peter Salovey a principios de la década de los 90, pero no fue hasta 1995, cuando el concepto tuvo relevancia mundial de la mano de Daniel Goleman:

 “La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, aceptar y canalizar nuestras emociones para dirigir nuestras conductas a objetivos deseados, lograrlos y compartirlos con los demás».

Goleman concibe que la Inteligencia Emocional tiene una dimensión intrapersonal y otra interpersonal, como podemos ver en el siguiente cuadro:

Este concepto ha sido adaptado por el propio el propio Goleman y su equipo de trabajo, después de décadas de trabajo, al mundo laboral, donde han identificado y definido las 12 competencias para potenciar el liderazgo en las empresas. Estas competencias pueden ser aprendidas y su desarrollo permite obtener mejores resultados profesionales. Las competencias se clasifican dentro de cuatro áreas de desarrollo: autoconciencia, autorregulación emocional, conciencia social y gestión de relaciones.

Beneficios de la inteligencia emocional

 

Miles de estudios han probado los beneficios de un elevado EQ  (emotional quotient) en distintas áreas de la vida relacionadas con el trabajo, la salud y las relaciones personales. Por ejemplo, EQ está positivamente correlacionada con el liderazgo, los resultados y la satisfacción en el trabajo, la felicidad y el bienestar (físico y emocional). Además, EQ está negativamente relacionado con comportamientos contraproducentes en el trabajo, psicopatías y tendencia al estrés.

La universidad de Harvard, que es la que más ha trabajado este campo a nivel mundial ha descrito con bastante claridad que  entre el 60 y el 90% de las consultas a médicos generales en el mundo occidental tienen que ver directamente con no saber gestionar las emociones disfuncionales (o desadaptativas): resentimiento, ira, frustración, desesperanza, sensación de impotencia, etc.

Las 12 competencias

 

 

Fuente: More than sound LLC, 2017

En este modelo de inteligencia emocional las doce competencias están enmarcadas dentro de cuatro áreas: autoconciencia, autorregulación emocional, conciencia social y gestión de relaciones. El correcto desarrollo de estas habilidades te ayudará a alcanzar el éxito y los objetivos deseados.

 

Autoconciencia 

Autoconciencia Emocional

Consiste en elevar a un plano consciente las emociones. Las personas que poseen esta capacidad están en sintonía con sus sentimientos, conocen como afectan su rendimiento laboral y los usan conscientemente para tomar decisiones. Los líderes emocionalmente conscientes de sí mismos son auténticos y capaces de hablar abiertamente sobre sus emociones.

Autorregulación emocional

Gestión de emociones

Se trata de una vez ha nacido la emoción desde el subconsciente y se es consciente de ella, se gestiona para que la emoción no afecte al comportamiento. Las personas con esta habilidad son capaces de manejar sus emociones de forma que les permite permanecer calmados en situaciones estresantes para de esta forma tomar las decisiones más acertadas.

Orientación al resultado

Las personas con capacidad de orientarse a los resultados trabajan hacia objetivos desafiantes y medibles. Buscan continuamente maneras de mejorar su rendimiento y el de su equipo.

Optimismo

Las personas con un elevado grado de optimismo ven cada situación como una oportunidad, incluso aquellas que pueden parecer un revés para otros. Por regla general ven a otras personas positivamente y esperan que hagan lo mejor posible. Su visión a futuro es mejor.

Adaptabilidad

Las personas con esta habilidad tienen la capacidad de permanecer enfocados a sus metas mientras que siguen manejando muchas situaciones. La incertidumbre es un factor esperado y cómodo. Son flexibles a los nuevos desafíos y se apresuran a adaptarse a los cambios repentinos.

Conciencia social

Empatía

Poseen esta capacidad aquellos que son capaces de comprender las emociones no expresadas de un individuo o de un grupo. Escuchan bien y comprenden fácilmente las perspectivas de los demás. Las personas empáticas explican sus ideas de la manera que otras personas comprenden y trabajan bien con personas de diversas culturas y orígenes. Comunican asertivamente.

Conciencia Organizacional

Son personas que entienden todos los aspectos de una organización: donde se sostiene el poder formal e informal, relaciones que proporcionan oportunidades para establecer contactos, conflictos, normas tácitas y valores.

Gestión de relaciones

Influencia

Se trata de aquellas personas que son expertas en atraer a otras y desarrollar su colaboración. Son persuasivos y atractivos para los individuos y los grupos.

Coach y mentor

Se interesan en ayudar a otros. Conocen a las personas con las que trabajan, incluidas sus fortalezas, debilidades y objetivos. Proporcionan comentarios constructivos a su entorno (trabajo, amigos y familiares) y ayudan a otros a centrarse en las oportunidades de crecimiento.

Manejo de conflictos

Aquellos que tienen la habilidad de manejar los conflictos, hacen un esfuerzo para reconocer diferentes perspectivas. Se centran en ayudar a todos a encontrar el terreno común sobre el que pueden estar de acuerdo. Permiten la opinión de todos y realizan esfuerzos para encontrar una resolución buena para todos.

Liderazgo de inspiración

Un líder que inspira puede mover a la gente. Su gestión ante un objetivo compartido hace que otros se unan a ellos. Muestran a los demás el propósito que hay detrás de su trabajo cotidiano.

Trabajo en equipo

Son personas que construyen una atmósfera de cooperación, ayuda y respeto. Motivan a otros a comprometerse con el esfuerzo del grupo y contribuyen a desarrollar una identidad, relaciones positivas y espíritu de equipo.

¿Cómo puedo desarrollar estas habilidades?

 

El psicólogo norteamericano Richard Boyatzis, ha diseñado un proceso de 5 pasos para desarrollar la IE. Según él, algunas de las habilidades pueden ser parcialmente innatas, pero la experiencia juega un mayor rol en cómo expresamos estas emociones. Sus investigaciones afirman que las habilidades emocionales se acaban de formar alrededor de los 25 años y que, para esa edad, los comportamientos que nos acompañan son hábitos totalmente interiorizados. Cuanto más nos comportamos de cierta forma – felices, depresivos, estresados, etc. – más se forjan los circuitos cerebrales que nos llevan a actuar así.

El proceso está diseñado para reescribir nuestro cerebro con comportamientos emocionalmente inteligentes e incluye los siguientes pasos:

  • Imagínate un “yo ideal”
  • Se consciente de tu “yo real” (cómo te ven los demás)
  • Crea un plan para trazar un puente entre el “yo ideal” y el “yo real”
  • Practica las actividades del plan
  • Crea una comunidad de colegas, amigos y familiares que mantengan vivo el proceso.

Cualquiera que sea tu nivel emocional, el hecho clave que te ayudará a mejorar cualquiera de las competencias emocionales es la toma de conciencia. ¿Te animas?

¡Porque todo empieza con un cambio de actitud!

Referencias:

Boyatzis, R. E., Goleman, D., & Rhee, K. (2000). Clustering competence in emotional intelligence: Insights from the Emotional Competence Inventory (ECI). Handbook of emotional intelligence99(6), 343-362.

 

4 thoughts on “La inteligencia emocional está compuesta por 12 competencias. ¿Cuáles quieres desarrollar?”

  1. Muchas gracias Marisa por ofrecernos está información. Nunca es tarde para empezar a desarrollar nuestra inteligencia emocional. Nunca es tarde para entrenar nuestras emociones y aprender a sentirse mejor.

  2. El mundo se mueve por emociones. Ejemplo reciente es Donald Trump, pura emoción… Por qué no solucionar los grandes problemas del mundo trabajando desde la emoción? pobreza, desigualdades, guerras, violencia de género…

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